martes, 25 de mayo de 2010

Mis ayudantes

Bueno, supe hoy. Mi examen es mañana y tengo que admitir que estoy un tanto nervioso.

Se las presento, aquellas azules se llaman Midazolam y la blanca tiene como nombre Brotizolam, ambas benzodiacepinas que, por los últimos 2 años, me han ayudado a poder dormir en las noches.

Independiente de los malos momentos que me han hecho pasar (de vez en cuando), debo agradecerles, porque creo que sin ellas ya sería un psicótico por la privación de sueño reparador.

Ironía, ¿no? Pensar que cuando era pequeño podía conciliar el sueño donde quisiera cuando quisiera, y ahora no puedo concebir la idea de dormir sin la ayuda de estas pequeñas cosas.

Pero bueno, ese no es el punto. Quiero que esto sea una despedida a mis ayudantes químicos. Largo tiempo ha pasado desde que comencé a utilizarlos, creo que es la hora de abandonarlos y poder sumirme en los brazos de Morfeo por cuenta propia.

Mañana sabré, a las 22:00, una vez que esté en el instituto del sueño. Después de años de espera, sabré el por qué de mis pesares nocturnos, de mi incapacidad para conciliar el sueño por mí mismo. Al fin podré dejar gradualmente aquellos químicos para conciliar el sueño y, si es que posible soñar en un futuro, volver a los hechos de mi infancia: dormir cuando se me de la gana.

Por ahora, no es un Adiós, sino un Nos vemos al otro lado. Estúpido, ¿cierto? Pero creo que cada uno le da la preponderancia correspondiente a sus problemas cotidianos. Para mí, este ha sido uno que me ha acompañado más de lo que cualquier persona podría desear y tener la noción de que, finalmente, podría desaparecer, es esperanzador, pero también, desconcertante. Creo que tendré que re-aprender a dormir. Últimamente he re-aprendido muchas cosas, así que creo que esto no será un problema, sino más bien un obstáculo de tantos que he sorteado y aquellos que sortearé a futuro.

En mis palabras: I'll see you on the far side.

lunes, 24 de mayo de 2010

Presiento...

Presiento una historia jamás contada
Tal vez porque no vale la pena ser relatada
¿Quién sabe? Tal vez lo merezca
Aunque tal vez perezca

Sentimientos, muchos, gracias por inundarme
Ira, depresión, ansiedad, gracias por asolarme
¿Sobrecogedor? Tal vez deba asentir
Asentir sólo con un sí

Represión, regresión, epifanías
Torturas, memorias, más de las mismas monerías
Lapices usados con cariños, ahora aborrecidos
Documentos de antaño, ahora despreciados

El paso del tiempo, tal vez, el paso del tiempo
¿Qué hago? ¿Dejo pasar más? ¿O debo despertar?
Creo que ya no lo siento
Tal vez sólo queda esperar

¿Esperar a qué? ¿A que aparezca? Joder
Prefiero dedicarme a aprender
Iluminarme en mi interior
Hasta que ilumine mi exterior

---º---º---º---

Ese fue mi vómito verbal, no sé qué significa, sólo fue un vómito verbal.

jueves, 13 de mayo de 2010

Bambú

Sí, la misma que comen los osos panda.
¿Sabían que la semilla de bambú tarda 7 años en germinar? Yo, personalmente, no tenía idea, fueron mis sempai quienes me culturizaron respecto al tema. Junto con explicarme esto, se me ocurrió una analogía, en mis tiempos de ocio, entre el bambú y la vida.
Va más o menos así:

El bambú tarda 7 años en madurar, y sólo 6 semanas en alcanzar los 30 metros de altura. ¿Se imaginan un niño de 10 años que, por bromear, planta decenas de semillas y se va a su casa? Vaya sorpresa que se llevaría al volver, 10 años después, al mismo lugar (tal vez para rememorar tiempos pasados) y se da cuenta que ha creado un hermoso bosque de bambúes.
7 años en crear una intrincada red de raíces, para tan sólo en 6 semanas ser algo tan simbólico.

¿Y la analogía? - Se preguntarán - ¿Dónde quedó? Pues bien, no defraudaré a nadie.
Solemos llevar a cabo nuestras acciones bajo la base de los resultados rápidos. Incontables veces hemos tomado el camino rápido, que no necesariamente es el más fructífero, para alcanzar nuestro deseo. ¿Cuál es la finalidad de eso? Ninguna, todo aquello que sea rápido y brusco siempre será pasajero.

Los verdaderos cambios vienen de forma gradual, imperceptibles, excepto cuando se mira en retrospectiva. Poco a poco vamos cambiando nuestras mañas, nuestras maneras de actuar, nuestras reacciones a ciertas situaciones, para poder encontrar algo de profundidad en nuestro quehacer diario. Todo eso es lento, poco a poco se crea; hábitos, si se quiere decir de tal manera.

Cuando nos vemos forzados a tomar una directriz que toma más tiempo del que nosotros creemos conveniente, tendemos a frustrarnos, a creer que no está dando resultado. Una completa mentira; tendemos a tirar la toalla en el último momento, justo antes de que el cambio monumental tome lugar. En cambio, si tomamos una postura pasiva, como la del bambú, dejamos que las cosas sigan su curso natural, sigan creciendo dentro de nosotros. La sabiduría, por ejemplo, no está dada por quién aprende mayor cantidad de cosas en el menor tiempo posible, sino por cuántos conceptos quedan internalizados en nosotros como personas y que, posteriormente, nacen a la luz cuando menos lo esperamos.

Es un poco como la historia de la liebre y la tortuga. ¿Quién gana? La tortuga; porque el conejo puso tanto ahínco en llegar rápido a la meta que se cansó a mitad de camino, mientras que la tortuga, con su paso lento y constante, llegó finalmente a la meta.

Entonces... ¿cuál es la finalidad de esto? Para mí, tenerlo presente y plasmarlo, esperando que a alguien le pueda servir a alguien. Todo lo gradual es bueno, imperecedero tal vez; mientras que todo lo rápido es transitorio, fugaz. Si queremos llegar a un nivel de mayor maduración, y esto lo digo con mucha convicción, debemos ser graduales, avanzar a nuestra velocidad y no a la velocidad que el resto nos dice que vayamos. Si no comprendemos algo en el momento, ¿a quién le importa? Tengo una vida entera por delante para comprenderlo a cabalidad, y cuando ese entendimiento llegue, será perpetuo, estoico. Será, así de simple.

Para finalizar: seamos como el bambú, disfrutemos el tiempo de crecimiento y asombrémosnos cuando lleguen los resultados. Puede que, por ser pacientes y constantes, recibamos mucho más de lo que pensábamos que necesitábamos.

La vida es bella, fluctuante, siempre en movimiento, he ahí la belleza de lo que a mí me gusta llamar vida. Ningún día es igual, y yo no soy igual a como era ayer, ni seré igual mañana. Siempre seré distinto; más maduro, más intelectual, más culto. Ruego jamás perderme del camino que me guía actualmente y, en caso de que me extravíe un poco, tener la sabiduría de percatarme y enmendarme lo más rápido posible. En caso de que no pueda enmendarme... no importa; a veces un nuevo inicio es lo mejor que nos puede pasar. Es lo que me pasó a mí. Decidí empezar desde cero nuevamente, y ahora, como dice mi muy querida amiga Tamara: "Eres un bebé que acaba de nacer, pero que tiene la ventaja de que ahora sabes qué errores no volver a cometer"

Te quiero mucho pigmea, espero que nuestro lazo de amistad sólo siga haciéndose más fuerte con el pasar de los años. ¿Te imaginas un día, después de 40 años, nos sentemos frente a la playa y conversemos sobre nuestras vidas? Te obligaré a llevar una semilla de bambú, yo llevaré la mía y las plantaremos en algún lugar idílico para que crezcan. Volveremos después a aquel lugar, después de 7 años, para ver el fruto de esas semillas. En el caso de que yo no esté, porque sinceramente no creo vivir tanto y tú sí estés, te acuerdes de mí, y de la analogía que he hecho en este momento sobre el bambú.

Todo tiene solución amiga de mi alma, es sólo que, a veces, es complicada verla y encontrarla.

lunes, 10 de mayo de 2010

Malentendido

Esperando
En la calma de la desolación
Queriendo salir
De este círculo de confusión

Durmiendo
En las profundidades del aislamiento
Tratando de despertar
De este sueño de ilusiones

¿Cómo puedo sentirme abandonado incluso cuando el mundo me rodea?
¿Cómo puedo morder la mano que alimenta a los extraños alrededor mío?
¿Cómo puedo conocer tantos sin siquiera conocer a ninguno?

Si parezco sobrehumano
He sido
Malentendido

Desafía la esencia de mi alma
Y me deja es un estado de desconexión
Mientras navego por el laberinto del autocontrol

Jugando a ser un león guiado a una jaula
Cambio de irreal a aislado
De amor a desdén
De creer a alucinar
De un ladrón a un orador
De un Dios a Dios sálvame

¿Cómo puedo sentirme abandonado incluso cuando el mundo me rodea?
¿Cómo puedo morder la mano que alimenta a todos los extraños que me rodean?
¿Cómo puedo conocer a tantos sin siquiera conocerlos?

Si parezco sobrehumano
He sido
Malentendido

domingo, 9 de mayo de 2010

La Prisión de Vidrio

I.
Reflejo
Astucia, desconcertante, poderoso
Siendo molido hasta ser una pulpa
Vigoroso, irresistible
Enfermo, cansado y de bajo perfil
Dominando, invencible
Pérdida de conciencia, pérdida de control
Sobrecogedor, inextinguible
Sin poder, tengo que dejarlo ir

No puedo escapar
Me deja frágil y desgastado
No puedo aguantarlo más
Sentidos destrozados y partidos

Rendición desesperante
La obsesión me tiene derrotado
Perdiendo la voluntad de vivir
Admitiendo derrota completa

Descenso fatal
Detén la progresión
A cualquier distancia
Cargar esta obsesión

Arrastrándome a mi prisión de cristal
Un lugar que nadie conoce
Mi mundo secreto comienza

Mucho más seguro aquí
Un lugar donde puedo ir
Para olvidar mis diarios pecados

La vida aquí en la prisión de cristal
Un lugar que una vez llamé hogar
Caigo en la felicidad nocturna otra vez

Persiguiendo a un amigo perdido
No puedo controlarlo más
Sólo espero a que la desesperanza termine

II.
Restauración
Corre, rápido de los restos del pasado
Una pared de cristal rota detrás mío
Pelea, el pasado caminando a través de cenizas
Un oasis distante ante mí

Llora, arrastrándome desesperadamente en mis rodillas
Rogándole a Dios que, por favor, detenga mi demencia
Ayúdame, estoy tratando de creer
Dejo de revolcarme en mi propia lástima

"Te hemos estado esperando amigo
La escritura ha estado en la pared
Todo lo que toma es un poco de fe
Sabes que eres igual a nosotros"

Ayúdame, no puedo destruir esta prisión yo solo
Sálvame, Me estoy ahogando y estoy desesperanzado por mi cuenta
Cúrame, no puedo restaurar mi sanidad yo solo

Cruza la puerta
Desesperado
Sin pelear más
Ayúdame a restaurar
A mi sanidad
En este templo de esperanza

Necesito aprender
Enséñame cómo
Quemar la pena
Ayúdame a volver
A la humanidad
No tendré miedo a través
De este templo de esperanza

Cree
Trasciende el dolor
Viviendo la vida
Humildad
Sonidos de la mente
Me ayudaron a encontrar
Coraje para cambiar
Todas las cosas que puedo

"Te ayudaremos a realizar este milagro
Pero debes dejar tu pasado libre
Cavas el agujero, pero no puedes enterrar tu alma
Abre tu mente y verás"

Ayúdame, no puedo salir de esta prisión yo solo
Sálvame, me estoy ahogando y estoy desesperado por mi cuenta
Cúrame, no puedo restaurar mi sanidad solo

III.
Revelación
Lejos en la distancia vi una puerta
Que traté de abrir
Traté forzarla con toda mi voluntad pero aún

La puerta no se abría

Incapaz de confiar en mi fe
Me di vuelta y caminé
Miré alrededor y sentí un aire fresco
Tomé mi voluntad y la invertí

La prisión de cristal que una vez me contuvo ha desaparecido
Una fortaleza perdida en el tiempo
Armado sólo con libertad
Y la llave de mi voluntad

Caí de rodillas y recé
"Será hecho"
Me di vuelta y vi una luz brillando a través
La puerta estaba completamente abierta