lunes, 20 de febrero de 2012

El Golpe de la Realidad

Nunca creí que un carné te identificara como menor/adulto, siempre consideré que era algo netamente mental, y aún sigo creyendo que es así.

Hay jóvenes que a sus 15 años tienen una mentalidad de una persona de 30, y viceversa.

Hay ciertos factores que influyen, como el ambiente, la crianza, etc., pero el más potente, y el que es capaz de realizar una catarsis realmente profunda es la verdad.

Tal vez, viví 21 años en un mundo de pseudo-fantasía, donde las cosas no estaban tan mal como yo creía que estaban, donde aún la esperanza, la confianza en la gente, el prospecto de un futuro aún se veían en la distancia, pero ya no más.

Las paredes de una casa son delgadas, y al mejor estilo Solid Snake, no pude evitar caer en la tentación de espiar una conversación telefónica de mi madre, donde todo se aclaró. En simples palabras, estamos con la mierda hasta los ojos, con la plata casi suficiente para subsistir, ni siquiera vivir. Con problemas en todos lados, deudas por acá y deudas por allá. Increíble como un tema monetario puede crear tal impacto en un "hogar". Es casi "shockeante" saber que el superávit de la casa es 0, donde todo alcanza justo para todo. Para esto, agreguémosle la negativa sobre mi futuro estudiantil. Tantos meses creyendo en la premisa de mi madre de "yo sé cómo se puede arreglar esto", para darme cuenta al final de que; lo que yo temía en un principio era la realidad, que no hay ninguna carta bajo la manga, ningún as, nada.

¿Qué es lo que espera de mí? ¿Que simplemente le tome un gusto a una carrera que ya definí como "no mía" y la acepte? ¿Que debo ser parte de la sociedad laboral de este mundo carente de sustancia? Sé que nadie elige el lugar donde nacer y con quienes nacer, pero sí es capaz de tomar la decisión de terminarlo cuando se le dé la gana.

En fin, mi decisión de hace años de no confiar en la gente continúa siendo la correcta. No esperes nada de nadie, no confíes nada a nadie, no tengas fe en la humanidad, porque no cambiará, han sido las correctas. Desde hace ya un par de años que decidí no apegarme demasiado a las personas, siempre interponer un tipo de coraza ante cualquier situación social que involucre seres humanos. ¿Sentimientos? Guárdalos, ¿por qué? Porque eventualmente se terminan disolviendo como la neblina mientras el día progresa.

Llegué al momento donde no quiero darle confianza a nadie, y si lo hago, como en este medio, de manera indirecta, de manera que nadie se vea directamente afectado.

Se hicieron lindas amistades en el camino, pero todo camino tiene su final. ¿Cuándo el mío tendrá final? Cuando yo lo decida (al menos, quiero tener control sobre algo).

Este es un mundo donde nadie es valorado por sus capacidades ni por lo que es, no es valorado por sus valores (valga la redundancia), ni por su empeño... no, este mundo es valorado simplemente por el tamaño de la billetera. Preferiría ser un mercenario luchando por una causa que no es la mía antes que vivir en el mundo actual.

Todos tenemos los altos y bajos, llevo mucho tiempo en un bajo. Ciertas personas me dicen que tengo que aguantar, que llegará algo bueno, que alguna luz se verá en el camino. Ya me rendí a esa opción. No está dentro de mis escenarios plausibles.

Como dicen en los funerales religiosos: "Polvo al polvo, tierra a la tierra". Ni siquiera ese "favor" le haré a este mundo.

martes, 5 de abril de 2011

Betrayed, Forgotten, Abandoned

Qué curioso cuando intentas hablar con alguien que supuestamente "te quiere" y crea esa falsa sensación de entendimiento, cuando realmente lo único que hizo fue asentir cínicamente con la cabeza mientras tú desmenuzabas todo el interior acumulado de casi 1 año.

Pedir entendimiento es tan difícil... es como si la gente simplemente no tuviera más la capacidad de entender a otro, ¡Y tan "cercano"!. La impotencia que provoca, ese malestar que te queda después de desahogar todo, de soltarlo todo, ese sabor amargo que no puedes quitarte de la boca por semanas, todo en vano, que para variar tiene el descaro de exigirte cosas sin siquiera haberse puesto en los zapatos de uno (o haber hecho el intento). ¿Es tan complicado pedir empatía? Prácticamente supliqué empatía, falsamente recibida, luego traicionado; tal cual máquina que lo único que hace es repetir un proceso una y otra vez. Un ser humano que es tan humano como la pantalla que yace frente a mí.

Todo el día muerto de hambre, medio somnoliento, sintiéndose miserable por no cumplir las expectativas propias y ajenas. ¿Conversar? Ya no sirve, menos aún gritar. ¿Dinero? En el subsuelo. ¿Salud? Perdida hace años ya. ¿Juventud? Yéndose lentamente en cada exhalación (tal vez he ahí el por qué una exhalada de humo de cigarro no produce tanto daño como una exhalada común).

Y aquí estoy, olvidado, traicionado y abandonado. Encerrado en una celda cuya llave poseo, pero fútil, ya que no hay dónde ir (tal vez no haya lugar de partida incluso). Dominado por la inestabilidad límbica, y guíado por los efectos químicos secundarios cuyo camino no lleva a la felicidad. ¿Es esto lo que me tocó vivir? ¿Tengo que bailar la música que me tocó (como cierta persona lo puso)? ¡Já! No puedo ser maestro de mi destino porque soy un muerto de hambre que succiona dinero de un, ahora, tercero. Ilusiones infantiles que ingenuamente se mantuvieron hasta hoy, sólo para verme forzado a "bailar" la música que otra persona puso, no yo.

Culpado de malas decisiones, ¿pero qué es lo que pasa cuando trato de elegir la correcta? Me fuerzan otras personas para mantener la incorrecta. Ir en contra de lo que quiero, será común para muchos, pero no para mí. Infelicidad es lo que trae, infelicidad es con lo que ella se conforma.

Promesas hechas, pero no realizadas. ¿Dónde está tu tan dicha "responsabilidad, que olvidaste en el momento que cumplí 18? Apuesto que desde que no comencé a hacer lo que tú querías, ya no deseabas lo que tu misma creaste. Y tienes la hipocresía de evitar que yo tomé en mis propias manos lo que tú me entregaste. ¿Quién eres tú, ahora, ser egoísta? ¿Quién eres tú para decirme qué debo hacer, cuáles son mis opciones si ya ni eres capaz de percibir la tristeza que mis ojos emanan, mientras tienes el descaro de decir que es más fácil ser un pesimista que estar alegre? ¿Quién eres tú para decirme lo que es ser feliz si no tienes idea de lo que pienso?

Diez maneras, he de elegir alguna. ¿Por qué me apego a esto? ¿Por qué mantengo una ciega esperanza de que, alguna forma, esto se arreglará? Calle cuyas luces se han apagado, ¿quién me verá una vez que mi cometido haya terminado? Si lo realizo, es una atrocidad, si me sucede, es una trágica calamidad. ¿Quién ha de entender los estándares? ¿Y si parece un accidente? Lo malo es que otra persona lo tendrá en mente y no quiero involucrar al resto. Mientras menos sean, más ameno será esto.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Aburrimiento ¿Qué Hacemos?


Tomo la idea del "Club de la Comedia".
Es increíble la cantidad de estupideces que se te pasan por la mente cuando estás realmente aburrido; y las distorsiones que éste mismo conlleva.
Como fumador, el aburrimiento lo suelo asimilar con fumar. Claro, nada que hacer, nada en la TV, ningún panorama para el día ¿qué mejor que gastar 6 minutos fumando?. No es la manera más idónea de pasar el tiempo, pero hace bien al gastar esos 6 minutos.

Hoy, por ejemplo, tuve la brillante idea de distorsionar el aburrimiento como hambre. Como consejo, comerse la mitad de una torta no es lo más positivo para aquellos con estómago delicado. Necesidad de entrar en detalles... dudo que haya.

No sé si será general de los solteros, pero hay momentos en el día que son interminables. Ponerse a buscar cosas en "la pieza de atrás", estupideces que están ahí porque ya no las usas, pero el razonamiento de un hombre aburrido es que, tal vez, haya algo que te haga gastar un poco de tiempo. También lo hice. Aparte de encontrar puras chucherías, encontré un par de poleras que son adecuadas para este clima tan "cálido". Ah sí, y también fotos de cuando era chico (¡Puta que he cambiado!). Bueno, ese fue un tramo de tal vez una hora que perdí; pero cuando estás aburrido, ¡es una hora a la que ya le ganaste!

Creo que lo peor sucede en 3 fases del día.
Una vez que ya desayunaste y te duchaste: Ese espacio entre (mi caso) las 10 de la mañana y las 1 de la tarde en lo que, no hay nada bueno en la tele y no te queda otra que, o encontrar la manera de entretenerte en casa (complicado) o salir (y recagarse de calor). Facebook no ayuda tampoco porque a esa hora, nadie hace nada (aparte que ya FB pasó a ser "A Juanito Pérez le gusta X estupidez")
Una vez que ya almorzaste: Porque sucede exactamente lo mismo. La tele es una mierda (ni hablar de las teleseries extremadamente melodramáticas). Esto es aproximadamente entre las 3 de la tarde y las 7 de la tarde (ya dije que es mi caso). Jugar un rato en el computador ayuda, te matará sus 45 minutos, pero uno ya no juega como cuando tenía 14 o 15 años, dónde te entretenía hacer la misma weá durante 3hrs. El punto es que, en este lapso, es cuando se te ocurren las ideas "más brillantes": Ordenar, ver tu ropa, buscar en la pieza de atrás, confundir aburrimiento con hambre, confundirlo con ganas de fumar. Aunque aquí ya es más factible salir un rato; ya que el calor ha amainado un poco (aunque si sales a andar en bicicleta durante 2 horas igual terminas sudado como cerdo y cagado de calor). Regar el jardín es una opción viable, te consume unos 20 minutos, o más, cuando tus intenciones son refrescar un poco el ambiente hogareño.
Antes de irte a dormir: ¿Qué carajo hacer antes de irte a dormir? MSN y FB salvan un poco, pero ya después de las 12 de la madrugada (día de semana), se empieza a apagar la cosa. Aquí, al menos, la opción más viable incluye gastar entre 4 a 8 horas (dormir, ¡dah!) y el problema se ha solucionado.

¡Pero ahora lo divertido! ¿Qué hacemos cuando estamos aburrido? Pero realmente aburridos. Si estás escuchando música, te juras baterista o guitarrista, porque vas siguiendo la canción (independiente de que no tengas ni el ritmo de seguir tu propio ritmo cardíaco), o vas al baño, te miras en el espejo por alguna razón y siempre, siempre, te encuentras algo, ya sea una espinilla, un punto negro, un pelo, cualquier estupidez. Pero está bien, porque te aparece ese pseudoespíritu médico que te hace ir a buscar una aguja para sacar lo que sea que halles en el rostro. Cuando ya llevas años de momentos de aburrimiento, logras tal nivel de habilidad que no te dejas la mensa cagada una vez que terminas con tu micro-cirugía plástica.

Otra cosa, la hago yo, no sé si otras personas, es tomar sol. Por alguna razón mágica, el tiempo parece pasar más rápido cuando estás tomando sol. Juras que sólo pasaron 15 minutos, pero cuando miras el reloj, te das cuenta que le has ganado otra hora al aburrimiento. Ahora, lo divertido de esto es que tomo sol con los pantalones puestos, así que, una vez que termina toda la sesión, puedes perder otros 5 minutos riéndote del contraste que hay entre tu tren superior e inferior.

Como dijo el gran Coco Legrand: ¿Quién no ha tenido un moco inteligente? Sí, ese mismo que no sabes cómo reconcha sacarlo y que, al parecer, maniobra al interior de tu cavidad nasal para que tu dedo (o cotonito, para los más pulcros) no lo encuentre. Esos pueden ser unos gloriosos 20 minutos de batalla. Si ganas, tienes otros 5 minutos jugando con él (no me anden con rodeos, entre hombres, nos encanta observar por un momento todo lo que sale de nuestro cuerpo, entraría en más detalles pero... usen la imaginación).

Otra forma, que no aplico personalmente, es la gente que le pone "Me Gusta" a cualquier estupidez en Facebook. O sea, está bien, yo también le he puesto "Me gusta" a ciertas cosas, ¡pero no a todas las weás que veo en la página de inicio! O en las fotos de otras personas donde sales tú, y la otra persona recibe chorrocientas notificaciones de "A Juanito Pérez le gusta tu foto". Entre eso y ver cómo crece el pasto, prefiero ver cómo crece el pasto.

Si hay algo peor que alguien aburrido con un Blog a mano, es alguien aburrido con una cámara en mano. Entrando más en mi intimidad (no, no subo fotos porno mías; además, probablemente nadie las vería, tengo menos carne que un anticucho), te vas al baño con la cámara y, aprovechando el pelo largo, empiezas a hacer todo tipo de peinados (todavía recuerdo a Elvis). Lo más estúpido es que, te sacas la foto, la miras en la cámara y después la borras porque muy dentro de uno mismo, se sabe que eso es vergonzoso. O cuando tienes barba (mi caso), y te la dejas crecer por 3 semanas sólo para sacarte una foto con un pañuelo en la cabeza y jurarte talibán (apuesto que ahora mi Blog será seguido por la CIA porque dije la palabra talibán. ¡Ups! La dije 2 veces). Otras cosas con la cámara, empiezas a sacarle fotos a cosas ordinarias sólo para aprender más sobre tu cámara. Los frutos de eso es que, cuando se te presenta la oportunidad de una foto "admirable", sabes exactamente qué hacer para que la foto salga en su mejor calidad posible.

Ahora, lo admito con cierta vergüenza. Podría usar todo mi tiempo libre en algo productivo: Leer libros, salir a conocer gente (aunque siempre me sonó medio psicópata eso: "Hola, sí. ¿Sabes qué? Ayer salí a conocer gente), ver películas buenas, aunque eso lo hago, pero cuando ya la has visto como por 3ª vez, ya las 4 horas no se pasan tan rápido. En fin, hay muchas cosas productivas que podría hacer, pero como buen chileno, no las hago por una razón muy grande: Paja.

Ok, creo que fue suficiente. Ya tengo los dedos medios acalambrados de estar escribiendo poco más de una hora (que le gané al aburrimiento). Sin nada más que acotar, se despide su humilde, y aburrido, servidor.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Limpiando un Poco


Hace bastante tiempo que no hago ninguna entrada. La inspiración no se me ha dado en el momento que estado detrás de la pantalla del PC, sino que en lugares más remotos. Tal vez sea hora de plasmar una que otra cosilla por acá.

¿Comenzamos por lo más reciente? Alas de murciélago. Un grupo selecto sabrá el significado de eso. Claro, algunas personas me dicen que tal vez pueda estar pasando por un mal momento; yo lo veo como una escapada genial (y gracias a mi querida híbrida por decirme que podía conseguir algo mejor). Fue indiferente el contacto, por más increíble que parezca. "Just another stranger". Claro, después de un año, ¿qué herida no cura el tiempo? Lo mismo sucede con "deleitar la vista", analizar las opciones y ponerlas en perspectiva. ¡Ja! Se podría decir que hasta se ha vuelto un pequeño pasatiempo.

He notado que salir de la cueva es divertido. Uno ve todo tipo de cosas, desde personas que se sacan los mocos en el metro hasta personajes interesantes que llevan su música consigo para conseguir algo de dinero (he escuchado cosas muy bonitas; aunque hay otras que considero una reverenda mierda, pero bueh, en gustos no hay nada escrito). Esto de "salir de la cueva" es casi como revivir la infancia. Momentos sin preocupaciones, simplemente salir y disfrutar del poco verde que aún va quedando en esta jungla de patrones grises, aunque lamento aún no haber encontrado algún espacio verde virgen que pueda disfrutar tranquilamente (miento. Si lo encontré, pero es un parto llegar hasta allá todos los días).

Es como Yes Man (la película, divertida, por si la quieren ver, o deleitar la vista en mi caso). Medio año con mentalidad de "no", otro medio año con mentalidad de "a veces sí a veces no", veremos si, a partir de ahora, o el próximo año, pasamos al "sí" (con mesura y sin pactos, claro está), aunque creo que ya estoy entrando en esa etapa. De antemano, parece divertida.

Mucho testamento por ahora, poca inspiración también. Tal vez deba llevarme un pequeño cuaderno en mis paseos fugaces a distintos lugares (junto con mi querida cámara para acompañar con las fotos debidas) para que mi vómito verbal no sea una tediosa lectura para quien decida leer.

Se agradece la lectura. Probablemente vaya a ser la versión masculina de "La Loca de Mierda", pero con un toque más psicodélico y oscuro. Algo medio, ¿medio de qué? Bill Hicks y George Carlin tal vez.

De ahí veremos.

martes, 1 de junio de 2010

La Dicotomía Vocacional


¿Quién no se habrá hecho esta pregunta en el curso de su vida?
Bueno, resulta que me la hice hace un par de meses, pero no le di mayor importancia porque estudio algo que realmente me llama mucho la atención, me atrae y me mantiene. La diferencia recae en que, hasta ese momento, no había considerado el ámbito laboral.
Me gusta escuchar a la gente, tratar de ayudarla, darles sugerencias para que sus vidas sean más alegres o amenas en los casos más pesimistas, pero... yo también me aburro.

Hay ocasiones en las cuales no hay nada más gratificante que ayudar a alguien; pero otras en donde no quiero ni siquiera que me pregunten cómo estoy. Pasa mucho por un tema anímico que, probablemente, en el curso de mi carrera aprenderé a lidiar, ¿pero ahora? Es algo que pesa mucho. Escuchar cinco días a la semana los problemas de extraños y ayudarles a superarlos. Tal vez sea una asunción adelantada e irresponsable de mi parte, pero en lo que mi corta vida me ha enseñado es que tiendo a aburrirme de las cosas que hago todos los días. Hay ciertas excepciones, claramente, pero mi carrera no es una de ellas.

Ahora, en cambio, tenemos lo otro, que por la foto deben suponer qué es. Algo que me apasiona en todo ámbito, que me incita a hacerlo incluso bajo condiciones adversas. Sin importar el cansancio físico o mental, el clima, de día o de noche, siempre encuentro motivación para llevarlo a cabo. Para variar, es algo que no me aburre. Si no tuviera otras cosas que hacer, probablemente lo haría todo el día. Interesante, ¿no? Una de las cosas que me apasiona se caracteriza por formar un carácter y un temple envidiable para muchas personas, una dedicación impecable, una disciplina inmancillada, un cierto código de honor intrínseco. Desde diferentes puntos de vista, tienen mucha relación. Mi carrera enseña a comprender a los otros, mientras que mi pasión enseña comprenderse a uno mismo.

¿Qué será lo que me motiva más a una cosa y no a la otra? Probablemente lo que llamo "el bichito". Me es difícil concebir que algo que nació a mediados de mi pubertad/adolescencia tenga más importancia que algo que me ha llamado la atención desde mi niñez.

No había conversado con nadie este tema, excepto hace un par de semanas; pero lo hablé profundamente hace un par de días. Noté que mi punto de vista es compartido entre varias personas. Hacer lo que a uno le apasiona es, a mi modo de ver, mucho más importante y gratificante que hacer algo que nos llene de dinero. A fin de cuentas, cuando nuestro amigo con la guadaña toque la puerta, nuestro superávit poco importa. Se nota mucho en una frase que aprendí hacer un par de años: "Cuando la muerte nos sonríe, todo lo que podemos hacer es sonreír de vuelta".

No quiero que se tome como que estoy tirando la toalla por algún motivo, todo lo contrario, mi pasión incita a que siga en mi carrera. Comprender a mi entorno es una parte vital para comprenderme a mí mismo, al fin y al cabo, lo que nos rodea también forma nuestro carácter y personalidad.

Pensar que en seis años, si mi rendimiento lo permite, estaré titulado y toda esa parafernalia (nunca me ha gustado mucho el tema de que tengo que tener un diploma como certificado de mi conocimiento). Es algo que me ánima, pero, en cierta medida, no me motiva directamente. En cambio, mi pasión me incita a resultados más abstractos, más subjetivos, personales, se podría decir. Es irónico que diga la cuestión de los certificados cuando mi pasión incita a lo mismo pero de otra manera, con los cinturones; pero siempre he pensado que sólo sirven para sostener el pantalón, a fin de cuentas, el color del cinto no es directamente proporcional al conocimiento que tengo.

Uno tiende a la objetivización de ciertas perspectivas en la vida, la otra a la subjetivización. Si ejerzo mi carrera cómo se me dé la gana, a mi manera, probablemente me den una patada en el trasero; pero en mi pasión, mientras más toques personales le entregue, más personal se convierte.

Toda esta divagación que quise hacer es complementaria, vale la pena mencionarlo. Puede que, en el futuro, pueda ejercer ambas. Mi pasión como elemento principal de mi vida y mi carrera como elemento complementario. Hermoso, ¿cierto?. Quién sabe. Tal vez en el futuro me vea dando charlas sobre psicoanálisis y, de manera paralela, enseñando kárate, haciendo analogías entre ambas, buscando significados en la filosofía oriental, viendo las aristas que colindan entre la vida diaria y mi pasión. (Es extraño que, en mi conocimiento, no se enseñe filosofía oriental en occidente de manera "obligatoria", por así decirlo, pero hay muchas cosas que encuentro que, si la gente las aplicara en su vida diaria, no serían tan monótonas).

Otra ironía. Hablar de monotonía bajo este contexto. Cuando mi pasión se caracteriza por la reiteración de acciones. En cierto punto es bonito, para aquellos que también lo practican; darse cuenta que, independiente de que una cierta técnica se repita innumerables veces, siempre habrá algo que modificar, agudizar, mejorar. Lo entretenido es que, cuando hemos cumplido con nuestras exigencias, tendemos a querer crear cosas nuevas. Hermoso, si me preguntan a mí; crear algo nuevo de algo monótono.

Es una linda meta. En algún futuro, preparar todos los días una clase, adecuarla para los grados a los que impartiré la clase y, cuando la hora llegue, vestirme con mi Kai Kogui e ir a enseñar. Es lindo enseñar, pero es precioso enseñar a gente que realmente quiere aprender. Ver esa mirada de gratificación en sus ojos, de agradecimiento, de humildad mutua. ¿No digo yo que si todos fuéramos un poco más orientales en nuestras maneras de vida, tal vez viviríamos más pacíficamente?

Viajar a través del mundo a lugares donde otras personas compartan mi pasión. Dialogar con ellos sobre eso, mejorar aspectos para las generaciones futuras que compartan nuestra disciplina y pasión. ¿Quién sabe? Tal vez, algún día, cuando tenga 75 u 80 años, estaré conversando en Okinawa con los tataranietos de los fundadores de mi pasión y, escribamos un libro juntos sobre la historia completa de nuestra pasión.

Sinceramente, si me dieran a elegir en este momento; preferiría seguir el "Camino de las Manos Vacías" antes que la Psicología. No puedo negar que, en mi carrera he aprendido muchas cosas sobre mí mismo y, simplemente, amo las aristas que colindan entre mi pasión y mi carrera.

Creo que, mi pasión es Kárate y mi hobby es la psicología. Pero no nos adelantemos, quién sabe qué cosas puede cambiar en el transcurso del tiempo.

Quiero finalizar con unas palabras de Ritsuke Otake: "No tengas nada que ganar y no tendrás nada que perder. Al no tener nada que perder, ganarás siempre"

martes, 25 de mayo de 2010

Mis ayudantes

Bueno, supe hoy. Mi examen es mañana y tengo que admitir que estoy un tanto nervioso.

Se las presento, aquellas azules se llaman Midazolam y la blanca tiene como nombre Brotizolam, ambas benzodiacepinas que, por los últimos 2 años, me han ayudado a poder dormir en las noches.

Independiente de los malos momentos que me han hecho pasar (de vez en cuando), debo agradecerles, porque creo que sin ellas ya sería un psicótico por la privación de sueño reparador.

Ironía, ¿no? Pensar que cuando era pequeño podía conciliar el sueño donde quisiera cuando quisiera, y ahora no puedo concebir la idea de dormir sin la ayuda de estas pequeñas cosas.

Pero bueno, ese no es el punto. Quiero que esto sea una despedida a mis ayudantes químicos. Largo tiempo ha pasado desde que comencé a utilizarlos, creo que es la hora de abandonarlos y poder sumirme en los brazos de Morfeo por cuenta propia.

Mañana sabré, a las 22:00, una vez que esté en el instituto del sueño. Después de años de espera, sabré el por qué de mis pesares nocturnos, de mi incapacidad para conciliar el sueño por mí mismo. Al fin podré dejar gradualmente aquellos químicos para conciliar el sueño y, si es que posible soñar en un futuro, volver a los hechos de mi infancia: dormir cuando se me de la gana.

Por ahora, no es un Adiós, sino un Nos vemos al otro lado. Estúpido, ¿cierto? Pero creo que cada uno le da la preponderancia correspondiente a sus problemas cotidianos. Para mí, este ha sido uno que me ha acompañado más de lo que cualquier persona podría desear y tener la noción de que, finalmente, podría desaparecer, es esperanzador, pero también, desconcertante. Creo que tendré que re-aprender a dormir. Últimamente he re-aprendido muchas cosas, así que creo que esto no será un problema, sino más bien un obstáculo de tantos que he sorteado y aquellos que sortearé a futuro.

En mis palabras: I'll see you on the far side.

lunes, 24 de mayo de 2010

Presiento...

Presiento una historia jamás contada
Tal vez porque no vale la pena ser relatada
¿Quién sabe? Tal vez lo merezca
Aunque tal vez perezca

Sentimientos, muchos, gracias por inundarme
Ira, depresión, ansiedad, gracias por asolarme
¿Sobrecogedor? Tal vez deba asentir
Asentir sólo con un sí

Represión, regresión, epifanías
Torturas, memorias, más de las mismas monerías
Lapices usados con cariños, ahora aborrecidos
Documentos de antaño, ahora despreciados

El paso del tiempo, tal vez, el paso del tiempo
¿Qué hago? ¿Dejo pasar más? ¿O debo despertar?
Creo que ya no lo siento
Tal vez sólo queda esperar

¿Esperar a qué? ¿A que aparezca? Joder
Prefiero dedicarme a aprender
Iluminarme en mi interior
Hasta que ilumine mi exterior

---º---º---º---

Ese fue mi vómito verbal, no sé qué significa, sólo fue un vómito verbal.